{"id":12011,"date":"2025-05-06T00:00:00","date_gmt":"2025-05-06T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:10034\/cien-anos-la-negacion-freud\/"},"modified":"2025-05-06T00:00:00","modified_gmt":"2025-05-06T00:00:00","slug":"cien-anos-la-negacion-freud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/cien-anos-la-negacion-freud\/","title":{"rendered":"Cien a\u00f1os del texto \u00abLa negaci\u00f3n\u00bb de S. Freud"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11801 aligncenter\" src=\"https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Hacer-Memoria-25-07-29.png\" alt=\"\" width=\"1080\" height=\"1080\" srcset=\"https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Hacer-Memoria-25-07-29.png 1080w, https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Hacer-Memoria-25-07-29-300x300.png 300w, https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Hacer-Memoria-25-07-29-1024x1024.png 1024w, https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Hacer-Memoria-25-07-29-150x150.png 150w, https:\/\/escuelafreudiana-arg.org\/sitio\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Hacer-Memoria-25-07-29-768x768.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEs apasionante asistir al nacimiento de un concepto\u00bb nos dice el ensayista franc\u00e9s Claude Jaegl\u00e9 en su prefacio al libro \u00abVoz del eco\u00bb de Erik Porge. Aunque valga la aclaraci\u00f3n de que antes de la publicaci\u00f3n de este ya centenario ensayo, Freud ya hab\u00eda prestado o\u00eddos a La negaci\u00f3n: en su libro del chiste, en ciertas t\u00e9cnicas de figuraci\u00f3n de lo contrario y el empleo del contrasentido; en el caso Dora y su habitual respuesta: \u00abNo me acuerdo de eso\u00bb, por citar solo algunos ejemplos.<\/p>\n<p>La pluralidad de nociones y t\u00e9rminos que este breve art\u00edculo nos presenta ya estaban dispersas en la obra freudiana desde su temprano \u00abProyecto de una psicolog\u00eda para neur\u00f3logos\u00bb, en \u00abPulsiones y sus destinos\u00bb entre otros. Aunque tal vez no resulte excesivo considerar que tambi\u00e9n sean tributarios de la experiencia intelectual del joven Freud en sus estudios de filosof\u00eda aristot\u00e9lica y psicolog\u00eda emp\u00edrica con Franz Brentano.<\/p>\n<p>El texto \u00abLa negaci\u00f3n\u00bb comienza con una serie de ejemplos: \u00abUsted pregunta quien es la persona del sue\u00f1o. Mi madre no es\u00bb. El rechazo es subsiguiente a la ocurrencia, es decir: lo reprimido accede a la conciencia a condici\u00f3n de ser negado. Lo que implica un movimiento doble: cancelaci\u00f3n de la represi\u00f3n y su mantenimiento. Puede que de ello resulte una aceptaci\u00f3n intelectual sin que la represi\u00f3n sea cancelada debido a la separaci\u00f3n respecto del proceso afectivo.<\/p>\n<p>La actividad judicativa cumple con la funci\u00f3n de afirmar o negar contenidos de pensamiento y de inmediato, el texto hace referencia al juicio adverso (Verurteilung), sustituto de la represi\u00f3n que al no requerir de la misma implica una decisi\u00f3n conciente. Freud sostiene que, a partir del s\u00edmbolo de la negaci\u00f3n el pensar se liberar\u00eda de las restricciones de la represi\u00f3n. Si consideramos que nuestros pensamientos est\u00e1n hechos de palabras, tal liberaci\u00f3n estar\u00eda en relaci\u00f3n directa con la funci\u00f3n de la palabra. La negaci\u00f3n no es un t\u00e9rmino del inconsciente: el sujeto en tanto hablado no niega. La negaci\u00f3n ser\u00eda justamente, la barrera que el sujeto interpone respecto del ser hablado por el inconsciente. El inconsciente se hace discurso a partir de la negaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s avanzado el texto, Freud plantea dos tipos de juicios: El juicio de atribuci\u00f3n que atribuye a una cosa propiedades; buena, mala, \u00fatil, da\u00f1ina y se expresa en t\u00e9rminos pulsionales orales: \u00abesto lo como, esto lo escupo\u00bb. El agente de este juicio es el yo placer, al cual Freud cualifica como purificado en la medida en que introyecta lo placentero tanto como proyecta lo displacentero. El corolario de las sucesivas proyecciones de lo displacentero ser\u00e1 la constituci\u00f3n de un objeto ajeno y hostil.<\/p>\n<p>El otro juicio, el de existencia cuyo agente ser\u00e1 el yo de realidad definitivo recae sobre la existencia real de una cosa del mundo representada. Ya no se trata de si algo percibido, una cosa del mundo debe ser acogida en el yo, sino de si algo representado dentro del yo puede ser reencontrado en la percepci\u00f3n (realidad). Nuevamente la polaridad adentro-afuera. Lo representado, lo subjetivo es interior; lo real est\u00e1 presente tambi\u00e9n ah\u00ed afuera. Esto conlleva una renuncia al principio de placer. Ya no s\u00f3lo es importante que la cosa del mundo (objeto de satisfacci\u00f3n) sea buena y sea as\u00ed incorporada al yo, sino que se encuentre ah\u00ed en el mundo exterior si es que resulta necesaria. El objetivo de la prueba de realidad no ser\u00e1 encontrar en la percepci\u00f3n real un objeto que corresponda a lo representado, sino volver a encontrarlo, convencerse de que a\u00fan est\u00e1 en la realidad. Y concluye que la condici\u00f3n para que se instaure el examen de realidad es necesario haber perdido objetos que en el pasado procuraron satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el seminario de \u00abLa \u00e9tica\u00bb, Lacan se pregunta de qu\u00e9 realidad se trata, considerando que la realidad freudiana se constituye como consecuencia de la dependencia respecto del otro v\u00eda el complejo del semejante. Retomando los desarrollos del \u00abProyecto\u00bb, emparejar\u00e1 las representaciones palabra con las representaciones cosa, separ\u00e1ndolas de Das Ding, extra\u00f1a, extranjera, realidad muda, artificio topol\u00f3gico que supone un primer exterior (\u00e9xtimo) resultado de la proyecci\u00f3n invertida de un interior a partir de la ausstossung (expulsi\u00f3n).<\/p>\n<p>El tramo final del art\u00edculo articula la g\u00e9nesis del juicio a partir de las pulsiones primarias. La l\u00f3gica se rige por un \u00abQuiero introducir esto en m\u00ed o quiero excluir esto de m\u00ed\u00bb, lo que instaura un mito primordial del adentro y el afuera. Lo que es objeto de la bejahung (afirmaci\u00f3n primordial) queda adentro; lo que es objeto de la ausstossung (expulsi\u00f3n primordial) queda afuera.<\/p>\n<p>Lacan invita a su primer seminario al fil\u00f3sofo hegeliano J. Hyppolite, quien en su lectura del art\u00edculo de Freud sostiene que la verneingung ser\u00eda sucesora de la expulsi\u00f3n primordial: para negar algo, ese algo tuvo que haber sido afirmado en un tiempo anterior. Lacan a su vez sostiene en el seminario de \u00abLas Psicosis\u00bb que en el inconsciente todo no est\u00e1 tan solo reprimido ya que, para que algo sea reprimido primero debe haber sido admitido en el aparato. Es en este mismo seminario donde Lacan retomar\u00e1 el caso del Hombre de los lobos para extraer de all\u00ed la noci\u00f3n de verwerfung, equipar\u00e1ndola a la ausstossung y ubic\u00e1ndola en su lugar como mecanismo espec\u00edfico de las psicosis: verwerfung del nombre del padre. Si lo que fue expulsado de lo simb\u00f3lico retorna desde lo real (alucinaci\u00f3n), all\u00ed donde en la neurosis lo reprimido oficia como un saber no sabido, en la psicosis hay un no saber nada, ni siquiera en el sentido de lo reprimido.<\/p>\n<p>Si lo reprimido accede a la conciencia a condici\u00f3n de ser negado, la negaci\u00f3n tiene por condici\u00f3n previa la puesta en funci\u00f3n de la represi\u00f3n, mecanismo que al no operar en la psicosis se expresa a trav\u00e9s del negativismo. La verwerfung que Lacan retoma de Freud indica que el sujeto no se las arregla con la negaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este ensayo Freud retoma el m\u00e1s extenso y detallado desarrollo que anta\u00f1o propuso en el \u00abProyecto\u00bb en el que expone la constituci\u00f3n del aparato ps\u00edquico.<\/p>\n<p>Breve, intrincado, de gran riqueza y densidad conceptual, entre otras m\u00faltiples lecturas, supone la conformaci\u00f3n de la realidad del sujeto a partir de su dependencia del otro, el intento de establecer coordenadas m\u00edticas del primigenio ba\u00f1o de lenguaje del ser hablante.<\/p>\n<p><strong>Agust\u00edn Mu\u00f1oz Cabrera<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-size: 0.9em; margin-top: 20px; font-weight: bold;\">Bibliograf\u00eda<\/p>\n<ul style=\"font-size: 0.9em;\">\n<li>S. Freud, La negaci\u00f3n, tomo XIX, Amorrortu editores.<\/li>\n<li>S. Freud, Proyecto de una psicolog\u00eda para neur\u00f3logos, tomo I, Amorrortu editores.<\/li>\n<li>S. Freud, Pulsiones y sus destinos, tomo XIV, Amorrortu editores.<\/li>\n<li>J. Hyppolite, Comentario hablado sobre la verneingung de Freud, Escritos II, siglo veintiuno editores.<\/li>\n<li>J. Lacan, Los escritos t\u00e9cnicos de Freud, editorial Paid\u00f3s.<\/li>\n<li>J. Lacan, Las psicosis, editorial Paid\u00f3s.<\/li>\n<li>J. Lacan, La \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis, editorial Paid\u00f3s.<\/li>\n<li>A. Salafia, El fracaso de la negaci\u00f3n, editorial Fundaci\u00f3n Ross.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00abEs apasionante asistir al nacimiento de un concepto\u00bb nos dice el ensayista franc\u00e9s Claude Jaegl\u00e9 en su prefacio al libro \u00abVoz del eco\u00bb de Erik Porge. 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