La identificación: tema fundamental en psicoanálisis
La abstinencia: no facilitar o promover la identificación.
La identificación constitutiva del sujeto: producto de la relación del sujeto con el significante.
La identificación tiene como producto lo mismo y lo otro. El fundamento del psicoanálisis es más bien la diferencia, no la identidad.
La opinión verdadera nunca será la “verdadera verdad”, por eso oscila entre la razón y la fe; y entre ambas, la falta de garantía.
Las leyes de la identificación son las leyes de la identificación de significantes.
Función privilegiada del falo en la identificación del sujeto, porque el sujeto habla siempre bajo la lógica del significante.
La función del uno, del rasgo unario es soportar e incorporar la diferencia como tal.
El trazo unario hace a la subsistencia de la ausencia del objeto y a la subsistencia de la presencia, donde ese objeto estuvo y ya no está: constitución del objeto perdido que inicia la cuenta.
La función de la repetición en el inconsciente da cuenta de que lo que es buscado por el sujeto: lo que se sostiene en su identificación de sujeto, que es identificación simbólica.
No hay posibilidad de cuenta si no hay trazo, que el sujeto sepa, que se cuente.
¿Cuál es la raíz del sujeto?, se pregunta Lacan, «Es la Verwerfung». Es el rechazo que entiendo como Ausstossung como operación fundante de lo que se trata.
El sujeto se constituye primero como -1, es decir que es como Verwerfung dice Lacan, es decir, como rechazado.
«Hay en la palabra un centro exterior al lenguaje. Y esto más que una metáfora manifiesta una estructura».
La negación acá como símbolo, porque dijimos que en principio es un significante inscripto, acá ya es símbolo de ese no, de ese vacío, ahora como falta.
El significante representa un sujeto oculto para otro significante.