Autores: Osvaldo Arribas, Alicia Russ
- El analista, la mitad del síntoma.
- El analista sostiene la mitad del síntoma al sostener la transferencia.
- Todo síntoma tiene un sentido, insabido para quien lo porta.
- La verdad del síntoma produce caída del goce.
- Lo no sabido del sujeto, es el saber que le supone saber al Otro.
- El saber no es del sujeto, no es del significante ni del Otro. Es del inconsciente sin sujeto.
- El síntoma sabe. Es una marca de la no relación sexual.
- El analista está implicado en el síntoma que devendrá analítico
- La verdad y el inconsciente están en lo que se dice
- El hablar está hecho por el síntoma
- Función de la queja. La queja implica una verdad. Es necesario ponerla en relación al Inconsciente.
- “El síntoma es, ante todo, un modo de goce. Y en la experiencia analítica, el analista se pone a hacerlo causa. No es que lo explique, le presta su cuerpo, lo soporta, hace existir su realidad”.
- El síntoma está estructurado conjugando verdad, saber y goce.
- Sin el analista formando parte del concepto de Inconsciente, no hay síntoma analítico.