En nuestra práctica, en el campo del deseo,definimos como bien del sujeto la Ley Moral.
El deseo rompe la lógica del bien y de la Ley moral.
El golpe del significante sobre el sujeto, implica su división y pérdida, escrita como pérdida de goce (objeto a) : esto es lo real de la Castración .
Histeria: en la estructura del sujeto ocupa el lugar del deseo. Deseo insatisfecho, no se trata de la satisfacción.
El Discurso de la histeria muestra al sujeto entre saber y verdad. Saber sobre la verdad de la castración. Lo que conduce al saber es el deseo de la histeria.(S2,Saber)
Saber y verdad no se recubren nunca; ésto es la falta, es el objeto”a”, resto irreductible
El trabajo del saber comporta una producción: producción de una pérdida por la caída del objeto(“a”): castración.
El psicoanálisis hace discurso en relación al Complelo de Castraciòn,que implica pérdida y opera como deseo. Interroga el lugar de la verdad: Etica del Analista y del Analizante.
La función deseo del analista está en relación a la Etica del Plus de Gozar
Lacan va a decir que el analista debe ser desconfiado de la verdad.
El malentendido – que no es un engaño… – es conducido por el deseo del analista hacia los impasses del saber.
Se toma lo que sucede como falla del saber para que se arme un horizonte respecto de la verdad.
La verdad es un lugar y el saber es un término.
Si consideramos que el saber está en la asociación, en la metonimia, la verdad aparecerá fugazmente, fulgurantemente, en la enunciación.
La interpretación tiene que encontrarse en esa hendidura en que toca la verdad por lo imposible, pero sin engrosar el saber.