Lacan interroga la sublimación en relación al objeto “a”.
La sublimación revela la naturaleza de la pulsión.
Sólo sabemos de la pulsión por los dichos del analizante, por la cadena
La pulsión es vacío que se reduce al juego significante en que se vierte el
Por la sublimación se cuela el deseo.
No hay desexualización en la sublimación, la pulsión es siempre sexual.
Respecto al colectivo, se produce sublimación, lazo social. El discurso atrapa los
La sublimación parte de la falta y construye la duplicación de la falta. Falta a la
2ª potencia.
El amor cortés, ejemplo por excelencia de ética basada en lo real de la cosa. Dimensión de lo imposible.
En el fin de análisis hay otro estado de la pulsión, el objeto “a” pasa de plus de gozar a causa de deseo
La práctica del análisis; una apuesta: que se pueda seguir hablando.
El problema de la articulación de la sublimación con la pulsión.
La sublimación: lo no realizado, lo que falta a la satisfacción
La pulsión como montaje surrealista introduce la razón de la no relación. La pulsión es a elaborar y el fantasma le dará un contenido soporte del deseo.
En la práctica, sostenemos lo que el sujeto dice, eso abre una hiancia, un cambio de dimensión.
La sublimación en el cruce de puntos fundamentales de la teoría y la práctica analítica.
El acto analítico hace con la posibilidad de elaborar la pulsión, haciendo del inconsciente discurso.