El Seminario 9 está enmarcado en el aforismo “el inconsciente estructurado como un lenguaje”.
No hay identidad, hay identificación. La identificación especular, identificación al rasgo, rasgo unario, identificación de sujeto. Sujeto del inconsciente. El sujeto en lo real. Lo simbólico a partir de la privación.
El simbólico desordena el real, es la exigencia fálica lo que introduce una falta en lo real.
Identificación de Sujeto que se sitúa en la base del síntoma.
El sujeto para contarse en tanto sujeto, tiene que poder descontarse de la cuenta del Otro. Apólogo de Robinson Crusoe. Borramiento en relación al “pas”, la negación. El sujeto como menos uno, como el lugar vacío en el cuadrángulo de Peirce.
Hay algo presente en torno al rasgo unario: la fundación de lo simbólico, la fundación del significante, que estará en relación con la existencia del sujeto. Y la existencia del sujeto tiene que ver con ese lugar vacío.
El sujeto tiene que ver con el “entre”, lo evanescente, lo que se pierde, de lo menos uno.
La privación la introduce el sujeto, no encuentra una carencia constituida. Subvierte la concepción empírica de la falta.
El sujeto no preexiste al significante. El sujeto adquiere del significante su estructura.
El significante como corte produce discontinuidad: borde, agujero.
Al menos uno porque no puede contarse en la cuenta que él mismo hace posible. Es un operador clínico. Deja un producto; el Rasgo Unario.
Rasgo Unario, marca que hace posible reconocer un uno.
Falta: no remite a un objeto perdido sino a una operación. Siempre hay un desajuste entre la operación significante y el objeto que produce.
Lacan: objeto como objeto del deseo. El objeto no está detrás ni delante, es el objeto de la falta(“a”).