La perversión tiene que ver con la satisfacción parcial. Hace signo. No es sustituible por el concepto de goce. El concepto de goce es la satisfacción de la pulsión.
Pervertere, tergiversar, la cuestión del acto está marcada por la inversión. La perversión en relación a lo que se le hace a un objeto.
El concepto de plus de gozar y su apoyatura en la plusvalia. La moneda viviente. La filosofía en el tocador. Kant con Sade. André Gide.
La importancia de lo discursivo. Solo se escucha en la transferencia. Invertida la fórmula del fantasma. El perverso se plantea como causa sui.
No es suficiente la idea de la Neurosis como negativo de la perversión. Respecto de la estructura topológica el a funciona como eximo. El deseo en la perversión aparece como voluntad de goce. El a se ubica tapando la falta en el Otro.
La demanda hace que el goce entre en el campo del Otro que tiene en su seno la posibilidad de la falta. Ubica la fórmula de la pulsión en el grafo. El perverso se apodera del tiempo del deseo.
Una de las funciones del objeto a, es como captura de goce. El perverso reniega de la castración, de la función del resto.
Tanto en la Neurosis como en la perversión se va hacer entrar el a en el Otro. Imposible. Otro es campo simbólico y a apunta a lo real. En la neurosis ponerse en relación a la castración implica el pasaje por la angustia. La angustia es la posibilidad de la imposibilidad del corte.
En la neurosis se trata de un goce complementario. el a complementa eso que en el Otro es su falta. El perverso realiza el a que en la neurosis corresponde al fantasma. El a tapona dando lugar a que el Otro exista y consista. El goce es suplementario, el perverso hace las veces de a.
Exsibicionismo-Voyerismo. La pulsión es escópica y el objeto en juego es la mirada.
La pulsión es invocante y el objeto es la voz. El masoquista provoca la angustia en el Otro, garantiza que el sádico tenga la voz. El sádico da la orden, es el instrumento del goce del Otro.