El objeto a no es el objeto del deseo, sino que es la causa del deseo.
La objetalidad es el correlato del pathos de corte. El resto carnal, la tripa causal.
El sujeto va a buscar ese a en el campo del Otro.
El análisis se basa en un patético que hay que situar.
El objeto a, es tanto la condición como la posibilidad de la transferencia.
El análisis produce el objeto a.
El trabajo del saber en el análisis, es lo que produce el objeto a.
Donde sea que el sujeto encuentre su verdad, la cambia por el objeto a.
¿Por dónde tomar la articulación entre el objeto como constancia de la ausencia de la relación sexual y los objetos parciales?
Norberto Ferreyra ha señalado que no se trata sino de la falta como objeto.
El objeto como soporte y fundamento de la ausencia de la relación sexual.
La distinción y articulación referida al objeto a entre práctica y clínica.
Si la transferencia es lo que de la pulsión separa la demanda, ¿qué quiere decir que el deseo del analista es eso que la vuelve a reunir?
¿Las intervenciones del analista no tocan el goce del que se trata: el goce fantasmático encubridor de que no hay relación sexual?
¿Cómo opera la incidencia del objeto a en la transferencia, en esa articulación de la función del objeto a en el lugar de la causa con el objeto parcial?.